Wiki con Contribuciónes de Estudiantes
Esta wiki ha sido creada por un increíble grupo de estudiantes de nuestro programa educativo.
El audio no sale por los auriculares
El sonido se corta, no se escucha por los auriculares o el audio sale distorsionado
Los auriculares no funcionan
- Intenta conectar un par de auriculares diferentes para comprobar si el problema son los auriculares en sí.
Acumulación de suciedad o residuos
- Intenta rociar alcohol isopropílico en la toma de audio, luego inserta y extrae el conector de tus auriculares un par de veces para ayudar a limpiar la suciedad y los residuos. Con un bastoncillo de algodón o un paño humedecido en alcohol isopropílico, limpia la zona alrededor de la toma de audio del mando. Seca con cuidado cualquier exceso de alcohol con una toalla de papel o un paño seco.
Toma de audio rota
- Si probar con otros auriculares o limpiar la toma de audio no funciona, es posible que la toma de audio esté rota. Para sustituir la toma de audio, sigue esta guía.
El mando registra movimiento por sí solo
Tu mando envía información a la consola o al PC sin que estés tocando el joystick
Acumulación de suciedad o residuos
- Comprueba si hay suciedad acumulada debajo del joystick. Si es así, toma un bastoncillo de algodón, una bola de algodón o un paño suave y humedécelo con alcohol isopropílico. Aplica el alcohol debajo del joystick y elimina cualquier acumulación de suciedad visible. Seca con cuidado cualquier exceso de alcohol con una toalla de papel o un paño seco.
Sticks mal calibrados
- Es posible que tu joystick esté mal calibrado. El método de recalibración varía según la plataforma en la que utilices el mando.
- En PC, pulsa la tecla Windows + R en tu teclado, escribe joy.cpl y pulsa entrar. A continuación, selecciona mando → Propiedades → Configuración → Calibrar y sigue las instrucciones que aparecen en pantalla.
- En Xbox, pulsa el botón Xbox → Perfil y sistema → Configuración → Dispositivos y conexiones → Mandos y auriculares. Esto te llevará a la aplicación Accesorios de Xbox. Una vez en la aplicación, selecciona Opciones de recalibración → selecciona el joystick que deseas recalibrar (izquierdo/derecho) → sigue las instrucciones que aparecen en pantalla.
Joystick roto
- Si los pasos anteriores no funcionan, puede que algo falle en el mecanismo interno del joystick. Para sustituir el joystick, sigue esta guía.
La cruceta (D-pad) no responde o está atascada
La cruceta no registra las pulsaciones o no se presiona correctamente
Acumulación de suciedad o residuos
- Comprueba si hay suciedad acumulada junto a la cruceta. Si es así, utiliza un bastoncillo de algodón humedecido con alcohol isopropílico y limpia la zona circundante. Si esto no funciona, utiliza una aspiradora alrededor de la cruceta para intentar extraer cualquier resto de suciedad o residuo atrapado debajo.
Cruceta (D-pad) rota
- Si limpiar la suciedad o los residuos del mando no funciona, es posible que la cruceta esté rota. Para sustituir la cruceta, sigue esta guía.
Los gatillos no responden o están atascados
Los gatillos no se presionan correctamente o no responden
Acumulación de suciedad o residuos
- Comprueba si hay suciedad acumulada en las ranuras de los gatillos. Si es así, toma un bastoncillo de algodón, una bola de algodón o un paño suave y humedécelo con alcohol isopropílico. Aplica el alcohol debajo del joystick y elimina cualquier acumulación de suciedad visible. Seca con cuidado cualquier exceso de alcohol con una toalla de papel o un paño seco.
Gatillos rotos
- Si el paso anterior no funciona, puede que algo falle en el mecanismo interno de los gatillos. Para sustituir el gatillo, sigue esta guía.
El mando no vibra
El mando no vibra con la acción del juego.
La vibración está desactivada en la consola
- Si tu mando no vibra, primero asegúrate de que la configuración de vibración esté activada en los ajustes de tu consola. Primero selecciona el botón Xbox y luego selecciona Perfil y sistema y después Configuración. Una vez en configuración, selecciona Accesibilidad y luego ve a Mando. Aquí podrás seleccionar los ajustes de Vibración y activarlos si están apagados.
Es posible que el juego no sea compatible con la vibración
- Si tu mando no vibra, es probable que el juego al que estás jugando no sea compatible con la vibración. Puedes comprobarlo en los detalles del juego o en el sitio web de los desarrolladores.
Vibración débil o nula
- Si la vibración está activada en la consola y el juego es compatible con ella, puede que sea hora de sustituir el motor de vibración. Para ello, consulta esta guía de sustitución.
Los botones superiores (bumpers) se atascan
Los botones superiores ya no registran entradas.
Botones superiores pegajosos o atascados
- Si tus botones superiores se atascan, puede que haya residuos interfiriendo. Primero, intenta usar un bastoncillo de algodón empapado en alcohol. Pásalo por las grietas y rendijas e intenta eliminar cualquier residuo que impida que funcionen. Si el bastoncillo y el alcohol no funcionan, es posible que tengas que retirar los botones superiores del mando para eliminar los residuos. Si tienes que retirarlos, consulta esta guía.
Botón superior roto
- Si después de asegurarte de que no hay residuos los botones superiores siguen sin funcionar, puede que sea hora de sustituirlos. Para sustituir los botones superiores, sigue esta guía de sustitución.
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