A medida que los casquillos se deterioran y la grasa se escapa, las piezas de la suspensión de tu coche se desgastan. El roce de metal contra metal provoca golpeteos y chasquidos de volumen creciente. Cuando se vuelvan perceptibles, sigue los consejos que aparecen a continuación para ayudarte a diagnosticar el problema.
Bieletas de la barra estabilizadora
Síntomas: Golpeteos intermitentes frecuentes al conducir sobre baches.
Diagnóstico: Inspecciona los casquillos en busca de grietas y deformaciones.
- Asegúrate de que no haya holgura en las bieletas de la barra estabilizadora.
- Usa una palanca para encontrar un punto de apoyo en las piezas estructurales y de carga de la suspensión.
- Apoya la palanca contra estas piezas cerca de la bieleta de la barra estabilizadora y aplica fuerza sobre la bieleta y la barra estabilizadora en diferentes direcciones.
- Si los componentes están defectuosos, habrá una holgura perceptible.
Solución: Con el tiempo, independientemente del tipo de conexión de la bieleta de la barra estabilizadora, el conjunto pierde rigidez estructural, lo que provoca holgura y ruidos anormales. Los casquillos de las barras estabilizadoras no se pueden reparar y deben sustituirse.
Soportes del amortiguador
Síntomas: Golpes metálicos, chirridos de goma al conducir por caminos irregulares o al girar el volante.
Diagnóstico:
- Quita la tapa del soporte del amortiguador, o si no tiene, coloca el vehículo de manera que puedas ver el soporte.
- Coloca un calzo en el suelo y una tabla debajo de la rueda con la que estás trabajando.
- Pisa el extremo de la tabla para aplicar presión a la rueda y a los componentes de la suspensión. Inspecciona el soporte de la suspensión mientras mueves la tabla.
- Un vástago del pistón móvil indica un asiento de montaje roto o una tuerca floja.
- Un ruido intermitente es señal de que el amortiguador de goma está dañado.
Solución: Deben instalarse soportes nuevos.
Rótulas de dirección
Síntomas: Golpeteos y chirridos al maniobrar o conducir sobre baches, desgaste irregular de los neumáticos, el coche se desvía repentinamente hacia la dirección incorrecta.
Diagnóstico:
- Bloquea el volante, levanta el vehículo con el gato y asegúralo firmemente.
- Agarra la rueda y mécela hacia adelante y atrás horizontal y verticalmente.
- Comprueba si la rótula de dirección presenta algún daño.
- La holgura acompañada de un ruido de golpeteo indica un fallo.
- Inspecciona las cubiertas antipolvo en busca de daños.
- La acumulación de humedad y suciedad son signos de una pieza con fugas.
Solución: La rótula de dirección no se puede reparar de forma individual, por lo que es necesario sustituirla con el conjunto completo.
Tirantes de dirección
Síntomas: Golpeteos al conducir sobre baches pequeños o sobre grava, vibración del volante, desgaste irregular de los neumáticos.
Diagnóstico:
- Bloquea el volante, levanta el vehículo con el gato y asegúralo firmemente.
- Mece la rueda hacia adelante y atrás horizontalmente.
- Comprueba si el tirante de dirección presenta algún daño.
- Si hay holgura y un ruido proveniente de los componentes, significa que el tirante de dirección o el extremo del tirante está roto.
Solución: Sustituye los conjuntos de tirantes de dirección.
Casquillos
Síntomas: Chirridos, desgaste irregular de los neumáticos, dirección deficiente, hundimiento del morro y sentadilla del coche, vibraciones en el volante.
Diagnóstico:
- Aparca el coche en un lugar seguro donde puedas acceder fácilmente a los casquillos del vehículo.
- Prueba la elasticidad de los casquillos usando una palanca contra el cuadro del vehículo.
- Comprueba el estado de los componentes de goma inspeccionándolos visualmente. Las grietas y la decoloración indican desgaste y deben sustituirse.
Solución: Con el tiempo, las piezas de goma pierden su elasticidad y se deterioran. Estos componentes de goma-metal no se pueden reparar; deben sustituirse por otros nuevos.
Comprobaciones adicionales
A veces, el ruido o el golpeteo son causados por otras piezas circundantes que están defectuosas. También debes comprobar el estado de los soportes y tornillos pasadores del sistema de escape, el apriete de los pernos de la rueda de repuesto, el estado de los muelles de la suspensión, y la holgura de las pastillas y pinzas de freno.
Si tienes una pistola de engrase, considera volver a engrasar cualquier boquilla de engrase en las piezas de la suspensión durante tus inspecciones. Aunque esto puede silenciar algunos chirridos, no corregirá ningún golpeteo. A medida que los casquillos pierden su grasa y vitalidad, las piezas metálicas comienzan a rozar entre sí y a desgastarse. Es por eso que se recomienda un servicio de engrase e inspección en cada cambio de aceite.
¡Importante! Después de reparar la suspensión del coche, asegúrate de realinear las ruedas. Para hacer esto, lleva tu coche a un taller que disponga de una máquina de alineación y técnicos.
2 comentarios
Gosto muito vai me ajudar
Ernesto Jaime vembane - Contestar Compartir
Buscando cableado de motor en camión KENWORTH
Charly - Contestar Compartir