Rendimiento de los procesadores de cómputo ¶ 

Las empresas de procesadores no se ocupan de desmitificar lo relacionado con el rendimiento de los procesadores. Cierto es que en los primeros días de los microprocesadores, un nuevo modelo solía ser dos o, incluso, tres veces más rápido que el modelo que reemplazaba, y se vendía por una pequeña o nula diferencia de precio. Los procesadores más rápidos disponibles en esos felices días eran hasta 10 veces más rápidos que los modelos menos costosos que aún se vendían.

También existía una tasa favorable de relación precio/rendimiento. Si se pagaba hasta el doble por un procesador, probablemente era más del doble de rápido. Lejos se ven los días donde se probaban máquinas IBM PC/XT de 4.77MHz contra una 286 PC/AT de 16MHz cuando ambos todavía se vendían. El segundo sistema costaba dos o tres veces más, pero era algo así como 10 veces más rápido.

Esos días ya se han ido. Ahora, el rendimiento de los procesadores aumenta de manera marginal, sus correspondientes precios se incrementan enormemente, la diferencia de rendimiento entre los modelos actuales más lentos y más rápidos se han reducido sustancialmente, hay muchos, muchos más modelos intermedios disponibles con mínimas diferencias de rendmiento, y la tasa de precio/rendimiento ha caído por debajo de 1:1. AMD e Intel han aprendido a "trabajar al mercado", con lo que mejoran sus ganancias en un mercado muy competitivo.

Precio y Rendimiento ¶ 

Hay un pequeño secreto que AMD e Intel no quieren que se sepa. En cierto momento, las verdaderas diferencias entre sus procesadores más lentos y económicos, y sus más rápidos y costosos procesadores es relativamente pequeña. Un procesador de USD$750 probablemente será cuando mucho 2.5 o 3 veces más rápido que un procesador de USD$50 que se encuentre junto colocado en el mostrador de una tienda.

Duplicar o triplicar el rendimiento podría sonar como una mejora enorme, pero la percepción humana no es lineal. Un procesador deberá ser de 30 a 50% más rápido que el otro para que la mayor parte de la gente perciba alguna diferencia obvia en el rendimiento, aunque nada que sorprenda. Triplicar la velocidad de un procesador ofrece una mejora muy evidente en el rendimiento, pero el precio por pagar será muy alto.

Y la mayor parte de ese incremento de rendimiento opera en la parte más baja del precio. Pagar más por un procesador trae rápidamente consigo la reducción del ROI. Por ejemplo, un procesador de USD$175 podría ser algo así como el doble de rápido que un modelo de USD$50. Duplicar el precio a USD$350 podría traerle un procesador 25% más rápido, y duplicar nuevamente a USD$700 podría traer menos del 10% de mejora en velocidad.

Todo lo anterior es cierto sólo en determinado momento. Conforme AMD e Intel descontinuan los viejos modelos de procesadores y presentan nuevos, sube la continua mejora en rendimiento de manera consistente. Un procesador de rango medio de la actualidad es más rápido que el procesador más rápido de hace unos 18 meses, e, incluso, un actual procesador económico es más rápido que el mejor procecsador de hace unos tres años. Esas son buenas noticias, dado que significa que se puede mejorar un viejo sistema al nivel actual de rendimiento a un costo razonable.

AMD contra Intel ¶ 

Los fanáticos y defensores de las marcas podrían argüir que AMD es más rápido que Intel, o que Intel es más rápido que AMD. Ambos están equivocados, y ambos en lo correcto. La verdad es que a cierto punto de precio y para determinadas tareas , los procesadores Intel y AMD tienden a ofrecer rendimientos similares. Ello no quiere decir que su rendimiento sea idéntico en todas las aplicaciones. Por ejemplo, los procesadores AMD típicamente tienen mejor rendimiento en juegos y productividad que los modelos de Intel con precio similar, y los procesadores de Intel típicamente tienen mejor rendimiento multimedia que los procesadores AMD de precio similar.

La mentira de los Benchmark ¶ 

Se supone que los programas de prueba de rendimiento (conocidos como Benchmark) ofrecen medidas neutrales del rendimiento de los procesadores, tanto generales como específicas. Sin embargo, los modernos procesadores son dispositivos muy complejos, con diversas fortalezas y debilidades relativas a los modelos de procesadores competidores. Una prueba de rendimiento que pueda medir una fortaleza en un procesador hará que ese procesador luzca (de manera injustificada) muy, muy bien. Y de manera inversa, otra prueba de rendimiento que se concentre en alguna función que resulte ser un talón de aquiles para otro procesador, podría hacer que ese otro procesador luzca muy, muy mal (también, de manera injustificada).

Hay ciertas pruebas de rendimiento con las que se puede "probar" que un procesador AMD de USD$150 es más rápido que un Intel de USD$1000. Pero con otras pruebas, también se podría "probar" que un procesador Intel de USD$150 es más rápido que un procesador AMD de USD$1000.

En general, existen dos tipos de pruebas de rendimiento: Las "pruebas sintéticas", que están diseñadas para probar distintos aspectos del rendimiento de un procesador, como la eficiencia de la caché, la tasa de transferencia de la memoria, o el rendimiento del punto flotante; y las "pruebas de aplicación"--también conocidas como "Pruebas naturales"--, que incorporan varias aplicaciones comunes como MS-Word, Adobe Photoshop, LightWave, y otros, con distintas pruebas por realizar.

El punto con las pruebas sintéticas es que siempre se dice que no tienen sentido, dado que no miden el rendimiento de una tarea real. Quizá esto no sea tan cierto. Por ejemplo: Si queremos decidir qué procesador es el más rápido para aquellas aplicaciones muy orientadas al rendimiento de la memoria, podríamos utilizar pruebas sintéticas para medir la tasa de transferencia a la memoria de diferentes procesadores. El resultado de esas pruebas sintéticas, de hecho, nos dará una buena idea de las características de rendimiento relativo de distintos procesadores.

Por otro lado, el uso de las pruebas de rendimiento basadas en aplicaciones ofrecen información útil sólo si ejecutaremos tales aplicaciones utilizadas en el programa de pruebas, exactamente de la misma forma, y con la misma ponderación. Dos procesadores podrían ofrecer resultados, en general, muy similares en una prueba de rendimiento de aplicaciones, e, incluso, un procesador podría ser una mejor elección para utilizar una de las aplicaciones del conjunto, mientras que el otro podría ser mejor para otras aplicaciones.

Optimización de la taza Precio/Rendimiento ¶ 

Aunque esta comparación es realmente simplista, dólar por dólar los procesadores de AMD e Intel tienen un rendimiento muy similar. Seguiremos algunas reglas simples para elegir un procesador:

  • En la gama base, los procesadores AMD de USD$50 a USD$125 ofrecen, dólar por dólar, mucho mejor rendimiento que los procesadores Intel en todo el espectro. Intel siempre ha prestado cierta atención al mercado de gama base, pero realmente no tiene interés alguno en competir aquí. A Intel le cuesta cerca de USD$40 para fabricar un procesador por lo que prefiere enfocar su mirada en mercados con mayores márgenes de ganancia. Por otro lado, AMD ha tenido mucha presencia en este tipo de gama, por lo que es una de las especialidades de esta empresa.
  • Elija un procesador de gama base, a menos que tenga una buena razón para gastar más. La mayor parte de los sistemas más viejos, la actualización más efectiva en costo es un procesador que se vende por USD$50 a USD$75, ya sea que su motherboard sea compatible con AMD o Intel. Los procesadores de gama base son más que adecuados para la mayor parte de las tareas de cómputo, como las aplicaciones productivas, navegación Web, correo electrónico, ver vídeos, tener videoconferencias, y cosas así.
  • En el rango promedio, los procesadores Intel y AMD entre $125 y $250 USD son equivalentes dolar por dolar en general. Los márgenes de ganancia son mucho mayores aquí que en el segmento base, y los volúmenes de unidad son enormes, de modo que la competencia entre AMD e Intel es fiera en este ámbito.
  • Si requiere de mayor poder de procesamiento debido a las demandas de sus programas, como edición de vídeo o juegos 3D, invierta de $75 a $125 USD adicionales en su procesador para obtener mayores beneficios. Los procesadores en esta gama de precios son notoriamente más rápidos que los de gama base, y para algunas aplicaciones esa diferencia de rendimiento es importante.
  • En la gama alta, los procesadores de $250 a $1,000+ USD de Intel tienen un rendimiento similar dólar por dólar a los procesadores AMD de hasta $500USD. Aquí la corona se aplica a la mejor relación de Precio/Rendimiento de los procesadores, así como del resto de los componentes. En esta gama, AMD e Intel compiten principalmente por prestigio y derechos de fanfarroneo.
  • A menos que su sistema sea muy reciente--un año o menos--no tendrá sentido actualizarse a un procesador de gama alta. Los beneficios potenciales de incremento en rendimiento de un procesador de gama alta, sólo se aprovechan cuando están en condiciones óptimas, y se limitan fuertemente por el bajo rendimiento del resto de los componentes--sobre todo si provienen de un sistema antiguo. Es más, es probable que instalar un procesador de gama alta también requiera que la motherboard, la fuente de energía y quizá la memoria sean también reemplazadas, lo cual favorecería más hacerse de un sistema mnuevo. La única excepción aquí es para los jugadores, para quienes no importa tener que instalar un nuevo procesador de $1000+ USD cada seis meses (sin mencionar una o dos nuevas tarjetas gráficas de $700+ USD).

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